miércoles, 15 de abril de 2009

ALMA

Aborto

-Orden.- Se dijo.- Irás tú.
-Gracias.-

-Viviré. Gozaré y sufriré. Pero al final del camino solo me importará haber conquistado el máximo objetivo: El placer. Solo que no debo jamás olvidar que caer al dolor es el más grande mal. O quizás lo olvide para ejercer más dificultad a mi campaña.
- Simplemente recuerda que no es fácil conquistar tu objetivo, nunca te caigas del camino, pues levantarte te costará bastante, y creerás acostumbrado, que el dolor es el camino y también el objetivo para la felicidad alcanzar, equivocado, como los hay tantos en ese lugar. Trata de no olvidar que el máximo bien es el placer y nunca lo confundas.
-Mi pecado desde este momento es la ambición, ya que no descansaré hasta llegar al goce eterno. Seré la antorcha moderna y alumbraré las tristes almas de ellos, sedientas de satisfacción, e incontrolablemente interesadas en descubrir el secreto de la vida. Pues no desesperen yo los guiaré a través de la oscuridad. Desestimen a sus actuales héroes, pues son falsos profetas, tan inválidos tienen sus ojos como ustedes, no dejen que los guíen, pues si un ciego guía a otro es inevitable que tropiecen.
-Si sigues este pensamiento indudable es que no titubearas al camino correcto caminar.
-Me ocuparé, no te ocupes. Jamás cerraré los ojos hasta que la humanidad escuche lo que yo tengo que decir, que jamás la felicidad encontrará hasta que juntos de la mano decidan cambiar. Pues no hay otro remedio que pacíficamente vivir, para encontrar la paz, pues sino otro vendrá y de tu camino correcto TE empujará.
-Estás correcto.



-Estoy atravesando el túnel para poder respirar libremente, y que el cielo me ilumine de día, y que el firmamento me cobije de noche con su estrellado manto para el frío jamás sufrir. Qué herramientas eternas tiene la gente para jamás padecer el sufrimiento.

-Cada vez falta menos. Podré gozar para encontrar el bien ..Ya casi.

No pudo ser. El alma subió nuevamente. Su castillo de ilusiones se quebró, mientras su cuerpo crujía. Y es que fue una víctima más de la ignorancia de los hombres, fue un testigo mudo de su propio asesinato que al desconocer el habla jamás se pudo defender.





ACC

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